Las personas que sufren de trastornos o síntomas psicomotores y de lateralidad se ven bloqueadas, inmovilizadas ante sus dificultades. La terapeuta explica seguidamente algunos de los aspectos de su experiencia profesional en su relación diaria con estos pacientes.


Si el afectado es un niño o un adolescente, pronto los padres o el director de la escuela a la que asiste, se dan cuenta de que tiene dificultades en coordinar sus movimientos, de orientación, de escritura, de equilibrio, rendimiento escolar y emocional. El paciente es traído a la consulta y mi primer paso es realizar un anamnesis (1º visita) y después un test completo de lateralidad a fin de precisar el pronóstico. Si la etiología no es de lateralidad, lo recomiendo al psiquiatra, neurólogo o al especialista que corresponda.


PSICOMOTRICIDAD EN ESPAÑA

La entrevistada precisa seguidamente la edad de los pacientes y la frecuencia de las sesiones que se realizan en su centro:

La edad inicial del niño para comenzar la terapéutica son los cuatro años.Según los casos a tratar las sesiones son individuales o colectivas. La frecuencia es de uno a tres días semanales; en general la duración de cada sesión es 45 minutos.

Los pacientes que frecuentan el gabinete de Joëlle Guitart Baudot provienen de padres, escuela, neurólogo, psiquiatra. La entrevistada puntualiza a este respecto:

A la curación de la sintomatología se llega, casi podríamos decir, por medio de la terapia psicomotora - lateralidad. Preguntamos a Joëlle Guitart Baudot si, no obstante, se ayuda al paciente con medicación:

Yo no prescribo medicación. Si veo necesidad de medicar a un niño, bien sea con sedantes bien con estimulantes, se lo comunico al médico especialista. Pero la mayoría de las veces estos niños siguen medicaciones que les ha señalado el médico que nos lo ha recomendado

Finalmente, la entrevistada nos informa que la terapia psicomotora consigue curar entre el 80% y el 100% de su trastorno

Las desarmonías psicomotoras de lateralidad, sigue apuntando J. Guitart Baudot, se diferencian considerablemente entre los Individuos que la padecen, e incluso para una misma persona se diferencian también en el tiempo, en circunstancias concretas. La experiencia muestra que en ocasiones un individuo que en la terapia refleja ya gran seguridad en sí mismo fuera de l ambiente terapéutico todavía no ha alcanzado igual dominio; se requiere cierto tiempo hasta lograr que esta confianza adquirida en sí mismo se extienda a otros ambientes. La terapeuta relata luego los cuatro tipos de niños y adolescentes que ella recupera.

  • Primer tipo, niño con síntomas neurológicos. Niños que presentan una anomalía en el electroencefalograma perturbado, pero sin complicaciones psicoafectivas. Estos niños normalmente suelen tener una terapéutica muy positiva.

  • Segundo tipo, niños y adolescentes con síntomas psicoafectivos, que tienen problemas intrafamiliares, de adaptación al medio ambiente. Son los más difíciles de curar, pues esto supone que tales niños sufren un desequilibrio emocional, en la dinámica familiar, en el ambiente escolar. Se debe aquí "tratar" también a los padres y maestros, podríamos decir, aleccionándolos repetidamente del trato especial que requieren tales niños.

  • Tercer tipo, niño con síntomas pre-psicóticos. Este tipo de niños, cada uno es un caso distinto. Después de una terapéutica de tres o cuatro años suelen ir normalizándose. Aunque no se logren hacer desaparecer los cambios emocionales de altas y bajas de carácter, sí logramos que su frecuencia sea mucho menor. Los niños y adolescentes con síntomas pre-psicóticos presentan casi siempre complicaciones escolares; se advierte en ellos problemas de esquema corporal, desorganización perceptiva, de estructuración receptiva, de orientación en el espacio, problemas de concentración agudos, problemas de ritmo. Niños por lo general ansiosos o depresivos.

Hasta aquí Joëlle Guitart Baudot se ha referido a niños con coeficiente intelectual normal. En cambio prosigue:

  • Cuarto tipo, es el niño débil mental. Ciertamente, cada niño nace con un potencial intelectual extremadamente variable, lo cual no impide que las condiciones de la educación tenga un papel decisivo, sofocando o exaltando las cualidades innatas; una carencia educativa junto con frustraciones múltiples y repetidas conducen a una debilidad mental. Según los efectos de la terapia y según el clima afectivo circundante, se descenderán o aumentarán intelectualmente varios grados.

LOS SÍNTOMAS PSICOMOTORES Y DE LATERALIDAD EN EL ADULTO Y TERCERA EDAD.

El tratamiento

La psicomotricidad, según desprendemos de la entrevista sostenida con Joëlle Guitart Baudot, se aplica mayormente en el niño que en el adulto.