Revista VIVE número 4. Noviembre 2001
LA LATERALIDAD
Joëlle Guitart Baudot terapeuta en psicomotrocidad-lateralidad titulada por la Facultad de Medicina de París. Es fundadora de un Centro en Barcelona desde hace 31 años dedicados al estudio y tratamiento de estos problemas. En este artículo nos explica qué es la lateralidad.
¿Qué es La lateralidad?
La
patología de lateralidad es un trastorno neurofisiológico que
se transmite hereditariamente y cuyas repercusiones abarcan el campo psicomotor
del individuo. Por ejemplo una persona zurda de brazo y mano, y diestra de ojo
o pierna u oído, presenta un trastorno de lateralidad.
Los influjos nerviosos que proceden de uno u otro lado del cuerpo pueden confluir
en los lados opuestos del cerebro. Si hay un problema de lateralidad, esta circulación
no se hace ordenadamente, dificultando el rendimiento intelectual y afectivo
de la persona. Así se produce una lentificación o un bloqueo.
Este problema afecta al 20% de la población.
¿En qué consisten los problemas de lateralidad?
El rendimiento al ser inferior al que realmente correspondería a su nivel intelectual se traduce, en el caso del niño y del adolescente, en lentitud, falta de concentración, de comprensión, escritura(mala letra), lectura, cálculo y matemáticas, lenguaje, etc. Ello conlleva a que se presenten dificultades de integración en su mundo escolar y familiar. Muchas veces es considerado como holgazán, patoso, pasota, etc. En el caso del adulto o tercera edad se traduce en bloqueos, lentitud, problemas de concentración, lenguaje y retención, agotamiento físico, mental y emocional. Esto origina dificultades relacionales en su ambiente familiar y laboral.
¿Se pude curar?
Por supuesto, como mínimo puede disminuir el 80% del trastorno; generalmente se llega a cerca del 100%. La terapia se aplica a niños, adolescentes, adultos y tercera edad.
¿Cómo se cura?
Lo primero es realizar un diagnóstico preciso y bien delimitado. Esto lo consigo a través de un test completo de lateralidad que permite localizar las áreas afectadas, medir su grado de afectación y las relaciones entre ellas. Muchas veces hay un problema de lateralidad en personas que lo ignoran, porque habitualmente obsérvanoslo manos y piernas sin saber que el campo de observación es más amplio. De aquí la importancia de un test completo. Tras el test y en base a él, programo y ejecuto en mi centro unos ejercicios que estimulan la sinapsis, los recorridos neurofisiológicos que activan el lóbulo cerebral correspondiente a la lateralización debida. Es un tratamiento de ejercicios y no de fármacos. La programación no es fija; he de adecuarla según la evolución de cada paciente.
¿Hay recaídas?
Una vez corregido el trastorno, al ser un tratamiento neurofisiológico, no se producen recaídas. El paciente encuentra un funcionamiento acorde con sus capacidades, solucionando problemas como es la pérdida de un año escolar en el caso de niños y adolescentes. Y puede integrarse sin dificultades en su entorno escolar o laboral y familiar. Como decían unos padres al final de un tratamiento a su hijo: "Es el mejor regalo que le hemos hecho". Y efectivamente cara a su autosuficiencia y su futuro.
Revista VIVE número 5. Diciembre 2001.
ZURDOS
Y LATERALIDAD
Comúnmente a una persona que escribe con la mano izquierda o chuta con el pie izquierdo le denominan zurdo. Desde el estudio de su lateralidad la mayoría de las veces no es así. Para ser realmente zurdo debe utilizar su lado izquierdo en todos los campos del funcionamiento: brazo, mano, ojo, oído, pie estático, pie dinámico. Todos estos campos no son observados habitualmente, por lo que hay personas con problemas de lateralidad que lo ignoran, Realmente zurdos, es decir, homolaterales de lado izquierdo, según un test completo de lateralidad vienen a ser un 3% de la población.
¿Hay varios tipos de zurdos?
Vamos
a decir que hay varias tipologías de trastornos de lateralidad.
1. El zurdo contrariado. Se trata de personas que de niño tenían
algún campo siniestro y fueron obligados a pasar a diestro.
2. El pseudo zurdo. Es como el caso anterior pero realizado por imitación.
3. Lateralización heterogénea o cruzada. Por ejemplo, alguien
que es diestro de mano(escribe con la mano derecha) y siniestro con el pie dinámico(chuta
con el pie izquierdo)
4. Los ambidextros. Son personas que utilizan ambas manos para funciones que
normalmente se realizan con una. Puede ser que lo hagan indistintamente por
una actividad como, por ejemplo, comer con la mano derecha y usar la izquierda
para contar con las tijeras o jugar al tenis. ¡Cuidado! No es una cualidad
o aptitud visto desde el funcionamiento del esquema psicológico de la
persona, es un problema de lateralidad. Estas tipologías afectan al 2%
de la población.
¿Es un problema ser zurdo?
Ser
zurdo tal como hemos descrito no es un problema; estar en alguno de los cuatro
trastornos descritos lo es. Tal como explico en el número 4 de VIVE,
la patología de lateralidad es un trastorno neurofisiológico que
se transmite hereditariamente y afecta al rendimiento intelectual, escolar o
laboral, del que lo padece, y a partir de ahí, a sus relaciones familiares
o con su entorno. La disfuncionalidad en la circulación de los influjos
nerviosos produce un rendimiento inferior a su verdadero potencial(por eso en
esta situación, no hago caso alguno de los test de inteligencia), se
manifiesta en lentitud, falta de comprensión, bloqueos, problemas para
la lectura, cálculo, abstracción, elaboración mental, etc.
El paciente intuye que los objetivos que no llega a alcanzar, están a
su alcance pero hay algo que le impide conseguirlo. A veces en su entorno lo
marcan o lo etiquetan con una imagen de perezoso, holgazán, patoso, tonto...todo
ello es importante, ya que genera un sufrimiento en él y su familia.
Y de rebote trastornos psicológicos: complejos y depresión. En
el caso de los niños, ésta situación resulta más
delicada por ser algo que afecta a su felicidad y, cara al futuro, a su autonomía
como adulto.
¿Se puede curar?
Como expliqué en el número 4 de VIVE el trastorno se cura con una terapia psicomotriz, previa una diagnosis que identifique el problema y sus características. La terapia se desarrolla a través de ejercicios especializados, no de fármacos. Y la naturaleza del trastorno y las características de la terapia psicomotora hace que no se produzcan recaídas.
Revista MUY SALUDABLE, número 13. noviembre 2001.
UN TRASTORNO QUE AFECTA A L 20% DE LA POBLACIÓN
LA LATERALIDAD
ES UN TRASTORNO NEUROFISIOLÓGICO QUE SE TRANSMITE HEREDITARIAMENTE Y CUYAS REPERCUSIONES ABARCAN EL CAMPO PSICOMOTOR DEL INDIVIDUO. POR EJEMPLO UNA PERSONA ZURDA DE BRAZO Y MANO, Y DIESTRA DE OJO Y PIERNA U OÍDO, PRESENTA ESTE TRASTORNO.
¿Qué
es la lateralidad?
Los influjos nerviosos que proceden de uno y otro lado del cuerpo deben confluir
en los lados opuesto del cerebro. Si hay un problema de lateralidad, esta circulación
no se hace ordenadamente, dificultando el rendimiento intelectual y afecto a
la persona. Así se produce una lentificación o un bloqueo.
¿Cómo
afecta a los niños?
El rendimiento, al ser inferior al que realmente correspondería a su
nivel intelectual, se traduce, en caso del niño y del adolescente, en
lentitud, falta de concentración, de comprensión, mala letra y
deficiencias en la lectura, el cálculo, las matemáticas, el lenguaje,
etc. Ello conlleva a que presenten dificultades de integración en su
mundo escolar y familiar. Muchas veces es considerado como holgazán,
patoso, pasota, etc.
¿Y
a los adultos?
El caso del adulto o tercera edad se traduce en bloqueos, lentitud, problemas
de concentración, lenguaje y retención, agotamiento físico,
mental y emocional. Esto origina dificultades relacionales en su ambiente familiar
y laboral.
¿Los
problemas de lateralidad le causan sufrimiento al paciente?
Efectivamente, el problema de lateralidad hace que el afectado sufra. Sufre
el paciente y, no olvidemos, la familia. Debemos darnos cuenta que los puntos
antes citados, si no se tratan de forma adecuada, originan ansiedad, estrés,
insomnio y hasta una importante desmotivación.
¿Se
puede curar?
Por supuesto, como mínimo se puede disminuir el 80% del trastorno, aunque
generalmente se llega a una curación de cerca del 100%.
¿Cómo
se curan?
Lo primero es realizar un diagnóstico preciso y bien delimitado. Esto
lo consigo a través de una entrevista y ejecutando un test completo de
lateralidad que permite localizar las áreas afectadas, medir su grado
de afectación y las relaciones entre ellas. Muchas veces hay un problema
d lateralidad en personas que lo ignoran, porque habitualmente se observan sólo
manos y piernas sin saber que el campo de observación es más amplio.
De aquí la importancia de un test completo.
Tras el test y en base a él, programo y ejecuto en mi centro unos ejercicios
que estimulan la sinapsis, los recorridos neurofisiológicos que activan
el lóbulo cerebral correspondiente a la lateralización debida.
Es un tratamiento de ejercicios y no de fármacos. La programación
no es fija: he de adecuarla según la evolución particular de cada
paciente.
¿Hay
recaídas?
Una vez corregido el trastorno, al ser un tratamiento neurofisiológico
no se producen recaídas. El paciente encuentra un funcionamiento acorde
con sus capacidades, solucionando problemas como la pérdida de un año
escolar en el caso de niños y adolescentes. Y puede integrarse sin dificultades
en su entorno escolar o laboral y también en el familiar. Como decían
unos padres al final de un tratamiento a su hijo: "Es el mejor regalo que
le hemos hecho". Y efectivamente cara a su autosuficiencia y su futuro.
Es un tema desconocido en España.
Porque aquí no existe la carrera oficial. La lateralidad es un trastorno
neurofisiológico del sistema nervioso que afecta al veinte por ciento
de la población. No es un problema psicológico. Son pacientes
que, por ejemplo, son zurdos, de brazo, de mano y diestros de ojo, oído,
de pierna estática o de pierna dinámica.
¿Un
futbolista zurdo sería un ejemplo?
Si es diestro de mano, sí. Puede tener problemas de lateralidad si, por
ejemplo, es zurdo de oído. Una parte de los influjos nerviosos circulan
por el lado contrario al debido. Es un trastorno que ocasiona un atasco en el
cerebelo y el rendimiento que debería ser del cien por cien, resulta
muy inferior a su capacidad intelectual.
¿Cuál
es su origen?
Es hereditario y puede producir ansiedad, depresión. Crea problemas de aprendizaje escolar, de lentitud, de falta de concentración, de ritmo. No tienen tiempo para seguir las explicaciones de las asignaturas. Por ejemplo, en un dictado: está todavía en la primera línea y el profesor ya está en la tercera. Pero cuando el niño entra en la terapia, tiene plena capacidad para realizar sus estudios.
¿Y si
el enfermo no se quiere curar?
Tendrá problemas de lentitud, de concentración, de estrés. Todo se comunica con la parte psicoemocional y puede generar insomnio, tics, depresiones. Forma un cuadro que se agrava y deteriora con los años.
¡Vamos a curarles!
Hay que hacer un test para diagnosticar el origen del problema, porque algunas reacciones pueden venir por una depresión. Luego se hacen unos ejercicios que estimulan la sinopsis, el recorrido neurofisiológico para estimular el lóbulo cerebral correspondiente.
¿Hay personas famosas con lateralidad?
Sí. De repente en su trabajo, en sus reuniones, se bloquean, se quedan en blanco. Su rendimiento baja. No se estimula bien el lenguaje y no se acuerdan de lo que deben decir, ni de lo que los demás dicen. Al tratarlos se puede curar como mínimo el 80 por ciento de la disfuncionalidad y se mejora la calidad de vida.
Revista ARSENAL. Invierno 2001.
"GENES CON LATERALIDAD"
JOËLLE GUITART terapeuta en psicomotricidad-lateralidad, titulada por la Facultad de Medicina De París(Salpêtrière) fundadora y directora del único Centro en España dirigido por una persona con titulación oficial, dedicado al estudio y tratamiento de esos problemas. El centro de Terapia Psicomotriz y Lateralidad funciona desde hace 31 años en la calle Muntaner de Barcelona.
¿Qué
es exactamente la lateralidad?
La patología de lateralidad no tiene nada que ver con un trastorno psicológico
o de personalidad. Se trata de un trastorno neurofisiológico de trasmisión
hereditaria. Las repercusiones abarcan el campo psicomotor el individuo. Un
claro ejemplo, fácilmente detectable, es el de aquella persona que es
por ejemplo zurda de brazo y mano pero diestra de ojo o pierna u oído.
Para un buen rendimiento emocional y mental y una suficiente capacidad de abstracción
es necesario que no tengamos lateralidad cruzada.
Los influjos nerviosos que proceden de uno u otro lado del cuerpo confluyen en los hemisferios opuestos del cerebro. Un problema de lateralidad, provoca que esta circulación se haga de forma indebida y por lo tanto, que el rendimiento intelectual y afectivo de la persona se dificulte significando una ralentalización o un bloqueo.
¿Qué
tipo de problemas derivan de la lateralidad?
El cociente intelectual suele aparecer inferior al potencial real del paciente po lo que es erróneo fijarse en él antes de la terapia. Así nos encontramos con niños tachados de, holgazanes, perezosos, patosos, desmotivados, con dificultades para la integración. Es decir, con una problemática de fracaso escolar, en el caso de los niños y universitaria o laboral, en el caso de los adultos. Son personas que funcionan por debajo de sus capacidades. Todo esto conlleva sufrimiento e infelicidad.
¿Cómo
se tratan estos problemas?
Primero se realiza un diagnóstico preciso. El diagnóstico es lo
más importante en cualquier rama de la medicina. Un diagnóstico
erróneo provoca una terapia errónea y una pérdida inútil
de mucho tiempo. Para llegar al diagnóstico, lo consigo mediante una
entrevista con el paciente y a través de un test completo de lateralidad
que permite localizar las áreas afectadas, medir el grado e afectación
y las relaciones entre ellas.
En base al test, programo y realizo en el centro unos ejercicios que estimulan la sinapsis, los recorridos neurofisiológicos que activan el lóbulo cerebral correspondiente a la lateralización debida. Es un tratamiento de ejercicios y no de fármacos.
¿Puede
el paciente hacer los ejercicios posteriormente en su casa?
La terapia ha de realizarse en el centro y con el terapeuta. Algunos de estos
ejercicios los puede realizar, el paciente en su casa como intensificación
de las secciones en el centro.
¿Encontramos muchas personas con esta patología?
Sí,
este problema afecta al 20% de la población.
Ahora en las escuelas dicen que los niños hacen psicomotrocidad... ¿Esto
es una prevención para los problemas de lateralidad?
No, esto es un error, en muchas escuelas se confunde la estimulación psicomotriz con la terapia psicomotriz. En las terapias, además de que hay otras intervenciones, que los movimientos, estos son muy específicos, están dirigidos a una corrección del funcionamiento de los influjos nerviosos y se basan en la concepción global del esquema psicomotor de la persona. Incluso la programación de los ejercicios ha de ir variando, adecuándose a la evolución de cada paciente. No es "saltar a la pata coja". La gimnasia en general va muy bien, estimula la parte neurofisiológica pero si hay un problema de lateralidad no lo soluciona.
¿Es
más difícil tratar niños con lateralidad que adultos?
No, la edad no lo hace más fácil ni difícil son metodologías distintas. De lo que depende, es el del porcentaje de bloqueo en el cerebelo.
¿El bloqueo
puede ir a más con los años?
Sí, el trastorno de la lateralidad no se cura solo y crece paulatinamente con la edad. Es interesante que un adulto que se cura no la trasmita después a sus hijos.
¿Debe ser
mejor tratarlo cuando un niño es pequeño, no?
Sí, cuanto antes se pueda diagnostica, mejor. Además no hay recaída. Una vez corregido el trastorno, el paciente encuentra un funcionamiento acorde con sus capacidades, solucionando problemas como es la pérdida de un año escolar en el caso de niños y adolescentes. Y puede integrarse sin dificultades en su entorno escolar o laboral y familiar.
¿Cuál
es el motivo de que en España se conozca tan poco la terapia psicomotriz?
Hasta hoy no existe esta posibilidad aquí en las facultades de medicina,
de hecho mi centro es el único en España con título oficial.
Aunque cada vez se conoce más. Yo dedico parte de mi tiempo a difundir
y concienciar sobre la necesidad de esta terapia, impartiendo seminarios, cursos
y charlas a médicos, psicólogos, pedagogos en Méjico, Argentina,
Italia, Francia, Alemania... y por supuesto España, donde además
colaboro con la prensa y radio para resolver las inquietudes de los oyentes.
Es importante también la concienciación de los padres y de los
Centros de Enseñanza para que entiendan el problema en caso de tener
un hijo con esta patología.