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La terapeuta define a continuación distintos síntomas psicomotores en el niño y detalla cual ha sido la aportación de la psicomotricidad en el tratamiento de estos factores, describiendo los diez factores principales.
1. El esquema corporal. Hay que estudiarlo bajo dos aspectos, el conocimiento del cuerpo y la utilización del cuerpo. En el primer aspecto, el conocimiento del cuerpo, se trata de estudiar si el niño conoce bien y distingue las diferentes partes de la cara, de la boca, del cuerpo en general; el niño debe tener un buen conocimiento de sus partes y de las del observador. En el segundo aspecto, la utilización del cuerpo, el papel del educador es mas complejo, pues, el terapeuta, a través de la experiencia empírica o de los movimientos del niño, observa que éste desconoce la utilidad de las distintas partes de su cuerpo, incapacidad que lleva implícita un conocimiento deficiente del esquema corporal; para corrogirlo, se hacen realizar al niño movimientos inhabituales y fáciles como son, observar si entiende el ejercicio, comprobar si sabe realizarlo (generalmente los movimientos son imprecisos, demasiado rápidos o lentos, mal organizados). 2. La orientación derecha-izquierda, que es una parte del problema general de orientación. Se trata del conocimiento que tiene el sujeto de la derecha y de la izquierda, tanto sobre él mismo como sobre el educador y los objetos (ejercicios de orientación, que el niño se dirija a la derecha de la ventana, a la izquierda del educador, que coloque un objeto a la izquierda de otro, etcétera). 3. El equilibrio estático o control postural, es la facultad que tiene el sujeto de mantener durante un cierto tiempo (15 segundos aproximadamente) el conjunto de las sinergias necesarias para el control de la inmovilidad. Cuando el niño tiene los ojos abiertos tienen gran importancia las aferencias visuales; si los tiene cerrados, al suprimirse las aferencias visuales cobran importancia las aferencias propioceptivas. El equilibrio dinámico es el equilibrio durante el movimiento. 4. La estructuración temporal, posibilidades que tiene un sujeto para percibir distintos ritmos y reproducirlos. El sujeto puede reproducirlos auditivamente después de haberlos oído, o visualmente después de haber visto los símbolos escritos sobre un papel. 5. La estructuración del espacio, aptitud en el individuo para descomponer el espacio en sus distintos elementos y de lograr su abstracción. Un ejercicio práctico que se realiza, por ejemplo, es preguntar al sujeto con cuántos pasos normales recorrería la sala; el sujeto tiene que realizar mentalmente dos operaciones, descomponer el espacio específico de la sala y calcular los pasos que haría, sin llevar a cabo el movimiento concreto ni desplazarse, esto es, haciendo una abstracción del espacio.
6. La organización perceptiva, capacidad de reconocer las formas exactas, los ángulos, etcétera, de los objetos y de las distintas posiciones en que están colocados. Un ejercicio práctico es hacer copiar exactamente al niño la "escultura" que el profesor hace con unas maderas de colores (en forma de rectángulo, triángulo); al principio deben ser formas fáciles (figuras planas en forma de ángulo recto o varias maderas de distintos colores formando línea recta) para irse complicando a medida que el sujeto adquiera seguridad (formas con volumen). 7. Habilidad manual y fineza digital, se realizan un conjunto de pruebas para apreciar las posibilidades del sujeto en los "gestos finos y precisos". Interesa la motricidad manual y digital y la independencia de los dedos, tocar la mesa con los dedos individualmente, uno detrás de otro; pasar varias veces la extremidad del pulgar por los demás dedos; teniendo las dos manos levantadas a la altura de los hombros con las palmas delante, flexionar los dedos uno detrás de otro empezando por los pulgares y conservando los demás rectos (el ejercicio se repite empezando a flexionar el meñique). 8. La coordinación general, analizaremos aquí dos aspectos: uno, la diadococinesia, prueba tomada al examen neurológico que nos permite apreciar la cualidad de regulación tónico-motriz en los movimientos rápidos de contracción y de decontracción de grupos musculares antagonistas, otro, los movimientos combinados de los miembros, o sea, la capacidad de hacer movimientos coordinados armoniosos y precisos con los miembros inferiores y superiores. 9. La motricidad facial, evaluación de las posibilidades que tiene el niño de contractar los distintos músculos de la cara independientemente. Realizaremos ejercicios de movimientos bilaterales como levantar las cejas, apretar los párpados y, unilaterales, hinchar una mejilla, cerrar un ojo. 10. La concentración, a la que se llega por relajación. Es el grado de atención cuantitativa y cualitativa en una tarea. Así
pues, sólo queda añadir que, conocidos estos síntomas,
la terapia psicomotora o mediación corporal, trata los problemas escolares,
motores, psico-afectivos y de comportamiento y que sus finalidades son inserción
escolar del niño de coeficiente intelectual normal, autonomía
vital del niño débil mental e incorporación al trabajo
del adulto. |